ANALISIS DEL CAMPEON INVICTO BOLIVIANO

El Pichinca de Potosí se consagró recientemente campeón invicto (21/0) de la LiBoBasket, la Liga Profesional boliviana que se disputa en todo el territorio del vecino país. Es el quinto campeón de este Campeonato que goza de un gran ascenso año tras año en la calidad de sus protagonistas, los juegos se disputan a cancha llena y los refuerzos extranjeros han aumentado el nivel. Hay equipos en La Paz, Santacruz, Tarija, Cochabamba, Sucre, Oruro, Quilacollo y Potosí, ciudad esta última del campeón Pichincha.

El equipo es dirigido por el argentino Fabrizio Salas, oriundo de Villa Mercedes, fue el primer entrenador extranjero en ganar la LiboBasket y se presenta como un coach ambicioso aunque ya tiene arreglado su vínculo con Ciclista de Junín, al terminar la Liga Sudamericana se unirá al equipo rojiverde de la segunda división argentina.

El campeón boliviano está conformado por los principales referentes del básquetbol del altiplano, tiene a todos los mejores seleccionados, ya que al equipo se suman como refuerzos, Christian Camargo 26 años y 1,94, alero, que había disputado la final con Nacional de Potosí y Pedro Gutiérrez escolta de 22 años y 1,82 últimamente en el Calero de la misma ciudad.

La mediacancha titular la conforman el experimentado Ronald Arze y el capitán del equipo, René Calvo.

La primera opción de gol en el perímetro del equipo es el norteamericano Jovonni Shuler, 31 años, 1,93 NCAA1, un alero poseedor de varios recursos para anotar, tanto penetrando gracias a su talento y atleticismo como tirando a distancia, será un gran desafío bajar su producción ya sea para Zanotti, Sánchez o Rodgers. Tiene como antecedentes la liga de Portugal en Madeira y Sampaense desde donde pasó al Caen de Francia en la Pro-B de ese país, luego al Rostock alemán, Heffingen de Luxemburgo hasta el año pasado donde recaló en la úlima liga de Chile en el modesto Temuco llevándolo conjuntamente con su compadre T.J. Robinson a terminar nada menos que en el número 1 de la fase regular.

El alapívot del equipo es Antone Dean Robinson, (TJ), fue por lejos el extranjero más determinante de la LiBoBasket 2019, el año pasado hicieron un campañón con Shuler en el Temuco chileno, tiene 30 años y 2,03 de estatura, destila gol, atleticismo e intensidad, es el jugador que se lleva el equipo al hombro.

ROBINSON

En la posición de centro juega la reciente incorporación, Murilo Bécker experimentado de 36 años y 2,11 de estatura. Un jugador que ya disputó la liga boliviana pasada y que quedó recientemente libre del Botafogo, aportará presencia y juego interior al equipo, internacional varias veces con la selección de Brasil con la cual ganó varios torneos de las Américas, se presentó al draft de la NBA en el 2005, fué MVP de la NBB de Brasil en el 2012, jugó en los principales equipos de su país pero además en Europa en el prestigioso Maccabi Tel Aviv de Israel y en el Lukoil Academic de Bulgaria, sin dudas es un tremento refuerzo para los bolivianos.

MURILO BECKER

Bécker podrá tener buenos minutos de descanso ya que los bolivianos completan su trío de foráneos con el nigeriano Booyi Mussa Dama, joven jugador de 23 años y 2,06 de estatura, sin los mismos antecedentes de los extranjeros anteriormente citados, registra pasos por el Gallitos Barreiro de Portugal, el Sorgues de una liga menor de Francia y el Prat Joventut en el cual fue cortado en la Leb Oro.

Completan el roster del equipo, el pivote Luis Fuertes, el escolta Ricardo Covarrubias el alero Luis Salinas y los bases Wilson Romay y Luis Velazco

Haciendo un paralelismo con los Búcaros a los cuales analizamos el día de ayer, los bolivianos en teoría podrían ser inclusive más peligrosos que los cafeteros, ya que tienen extranjeros de mayor calidad, vienen con un aire positivo y más ambicioso luego de haber ganado con autoridad la Liga Local.

Algunas claves para el Deportivo San josé podrían ser:

  • Manejar el ritmo y los tiempos en el juego.
  • Mantener los cuarenta minutos la concentración.
  • Contener a la dupla Shuler/Robinson, son jugadores que pueden tener rachas importantes de goleo y lastimar en caso de presentarse baches en el juego especialmente en el inicio del mismo.
  • Sacar provecho con una gran presión en los pareos en las posiciones 1 y 2 donde en teoría debería tener ventaja el representante nacional.
  • Comprometer a los jugadores bolivianos con faltas personales, ya que el nivel de los sustitutos no es el mismo que los que conforman el quinteto inicial.

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