«YO SOY» JAVIER MARTÍNEZ

Hoy nos toca el «YO SOY» del que para muchos de nosotros fue, o es, el mejor jugador nacional de todos los tiempos; hoy día Entrenador recibido y activo miembro del GREPB. Si hay alguien que no necesita presentación ese es Javier Martínez, quien ya está inmerso en la profesión actualmente trabajando en el Club Libertad, habiendo ya dictado cursos y disertado en Videoconferencias tanto a nivel nacional para estudiantes como en el extranjero para la Asociación de Entrenadores de Provincias de Argentina.

Apreciemos esta breve reseña suya narrada en primera persona otorgada para el medio escrito Asunción Post Noticias:

Soy Javier Martínez, actual jugador profesional de Basket (y lo seré por el resto de mis días). Enamorado desde mis primeros minutos de vida del deporte mas hermoso, atractivo y cambiante que existe en el universo, por eso hoy quiero contarles y darle mi opinión sobre el HOY de nuestro deporte.

Sería una falta de respeto hablar de “MEDIOCRIDAD» del nivel basquetbolístico de nuestro país (me inicié y culminé mi carrera en este país y estoy orgulloso de eso), pero recostarse solo en eso para excusarse en no mejorar individualmente, es y valga la redundancia; una simple “excusa”. 

CON UNO DE SUS STAFFS DE TRABAJO DEL CAMPUS JM6

Independientemente a que existan factores difíciles de mejorar en nuestro medio; ya sea a nivel federativo, ideas creativas, nivel deportivo/arbitral/calendario anual/capacitación de entrenadores, etc.; desde muy chico busqué metas cortas y alcanzables. Una vez que sentía que me acercaba al objetivo o finamente lo lograba, iba aumentando mi propio nivel de exigencia para la búsqueda de un objetivo nuevo. Un ejemplo claro se da en la temporada en que me tocó jugar en  la sub 10 y quería jugar en ese mismo momento en sub 12, así como cuando comencé en cadetes y quería jugar en juveniles, como en sub 22, fue así como fui escalando hasta llegar a primera división. 

Estar en el club Sol de América, tuvo mucho que ver con el primer objetivo que tuve, el cual era SALIR CAMPEÓN en un buen plantel. Cuando todos solo se preparaban para entrenar a la noche (único horario de entrenamiento pactado en nuestro medio) yo quería más, corría sólo por las mañanas, iba a nadar, además de eso, contraté un excelente personal trainner llamado Carlos Bogado, para mejorar mi condición física, ya que siempre fue el punto más flojo de mi condición como profesional. ¿Y que creen? La frase “frutos del sacrificio” entró en juego, cuando llegué a primera división con tan solo 17 años, me tocó no solo salir campeón, sino que me eligieran jugador revelación. 

¿Me quedé ahí? ¡Absolutamente no! Comencé a entrenar mucho más, quería ser el mejor, el goleador de mi equipo. Ya al año siguiente se llegó al bicampeonato y con tan sólo 18 años, logré que me eligieran como el mejor jugador del torneo, también fui el que anoto más puntos en todo el certamen. Poco tiempo después en el mismo año, ya me han convocado a la selección mayor, con los grandes jugadores, formé parte del quinteto titular de mi país, empezaron los torneos internacionales como los sudamericanos de mayores, la liga sudamericana, el sudamericano de clubes campeones. Estas ocasiones fueron propicias para comenzar a tener roces a nivel internacional, tiempo en que sentí que si no me exigía más no estaría a la par de los jugadores internacionales. 

En el sudamericano de mayores de Bahía Blanca-Argentina; en donde me consagré como goleador y mejor valoración individual año 1999, todo empezó a dar frutos porque esta situación dio pie para que el Club Regatas de San Nicolás (Equipo de la Liga Argentina) me invitara a entrenar una semana en la pre-temporada, era la prueba más importante de mi carrera, pensé que estaba a la par, pero me equivoqué, pues no estaba acostumbrado al fuerte régimen físico, las duras prácticas en doble turno (mañana y noche) las cuales terminaron de “liquidarme”. Dejé todo en cada entrenamiento teniendo en cuenta que se venía el veredicto del entrenador al final de la semana, me reuní con él y me expresó lo siguiente: “Javier, sos un gran jugador, pero esta liga es fuertísima, si te quedás en el equipo y jugas bien me harán una estatua por los huevos que tuve para elegir a un paraguayo (los cupos que tenemos para los jugadores del extranjero eran solo dos, donde normalmente eran norteamericanos), pero si te va mal, a mí me echan contigo”, y bueno… finalmente, no quedé en el equipo.

Al subir al “micro” de regreso a Asunción estaba súper feliz porque di todo de mí, pero me di cuenta que lo que había logrado hasta este punto de mi historia aún no era suficiente para jugar en esa  liga. Lejos de desalentarme, esa experiencia me motivó a seguir mejorando, no miento, me moría de ganas de jugar esa liga; pues era considerada la mejor del continente, pero no estaba del todo listo y en ese momento me detuve a pensar…

“Tenés dos años para prepararte para el próximo Sudamericano, y que el llamado o invitación no sea para probar una semana y ver si quedás en el roster de algún equipo, sino para que me llamen a firmar un contrato para pertenecer, sin ninguna duda; a un equipo profesional de altura internacional”. Mientras tanto seguía jugando el torneo local, sentía que llegué a mi techo, pero ese techo no era suficiente para mí, por lo que poner el freno de mano no era una opción y mucho menos pensar  en que haciendo “esto es suficiente”. Me sentía de nivel superior de manera  individual, tenía que ser dos veces superior,  fue entonces que me propuse una meta: si en algún partido hacía 35 puntos, en  el siguiente debía hacer 40. 

Nunca pensé que estaba jugando a nivel bajo/mediocre o mal, siempre tuve una perspectiva alta de mi rendimiento. Así llegó el año 2001 y con él,  el torneo  Sudamericano de Valdivia – Chile. En el segundo partido nos tocó competir contra el equipo local, más de 5 mil personas alentaban al rival, pero supimos hacerle frente y ganamos 85-81 y al día siguiente, comenzaron a surgir las propuestas de firmas de contratos, 2 equipos argentinos, 3 brasileños y otros 3 de Chile. El gran momento llegó y me fiché por el Club Argentino Pico F.C de la Pampa, en el cual jugué hasta el año 2016. Si me fue bien o mal, es historia, pero cuando llegué en el 2001 nada me parecía raro, ¡¡¡Estaba jugando una liga profesional!! Pero yo ya me había preparado y me sentía profesional desde muchísimo antes, porque entrené, dediqué y sacrifiqué muchísimo más que el resto en un torneo paraguayo amateur donde mi día a día siempre fue el de un jugador de nivel alto.


Volví a Paraguay en el año 2017, me incorporé al equipo de Olimpia Kings, y actualmente me encuentro en el Club Libertad, absolutamente nada cambió en mi forma de pensar, sigo siendo un profesional, sigo queriendo más, haga lo que haga y sin importar el medio donde juegue. Dirijo como entrenador o lo que me toque hacer en la institución, y por sobre todo, con la seriedad de saber que esto es un trabajo para mí, así como mi sustento de vida.  Gano dinero haciendo lo que me gusta y por eso no me guardo nada, porque al fin y al cabo, lo que te define personalmente como profesional NO ES EL MEDIO sino la manera de como encaras cada situación y de cómo te haces mejor individualmente.

Podría contarles y hablarles de miles de anécdotas e historias que marcaron mi paso como jugador profesional, pero lo importante aquí que quisiera trasmitir a los jóvenes y actuales jugadores de nuestro básquet nacional; y porque no… también a cualquier futuro profesional de otro rubro; es que “El medio no define tu calidad, tu profesionalismo ni tus metas. El único responsable de sus glorias o fracasos es uno mismo.”

Les aseguro que no fue suerte… si no más bien la convicción y deseo de crecer, por eso nadie está exento de llegar a su meta en cualquier profesión, la fórmula esta en uno mismo.

VACACIONES CON SU HERMOSA FAMILIA LUEGO DE UNA DURA TEMPORADA

Javier Martínez logró ganar 12 títulos de CAMPEÓN de Liga Nacional de Basquetbol en PARAGUAY (1995, 1996, 1998, 1999, 2001, 2002, 2003, 2004, Apertura y Clausura 2017, 2018 y 2019), 1 COPA ARGENTINA 2007, TORNEO SUPER 8 ARGENTINO 2012, LIGA NACIONAL ARGENTINA 2012 – 2013, Internacionalmente 2 LIGAS SUDAMERICANAS (2008 Y 2012), LIGA DE LAS AMÉRICAS 2010-2011. Además, algunas distinciones individuales como juego de las estrellas de la Liga Nacional en 2 ocasiones: 2005 y 2007, Quinteto ideal de la Liga Nacional en la temporada 2007-08. Lograr un triple-doble en la temporada 2010-11 de la Liga Nacional con 13 puntos (0/4 dobles, 2/7 triples, 7/8 libres), 14 asistencias y 10 rebotes (4 ofensivos, 6 defensivos) ante Libertad de Sunchales, en 40 minutos, Ser quien más partidos disputó con la camiseta de Regatas Corrientes, 381 partidos en 8 temporadas, ser el mayor anotador de la historia para Regatas de Corrientes, 4026 puntos.

PASAMOS A DETALLAR LAS RESPUESTAS A NUESTRAS CURIOSIDADES

  • Quinteto ideal de jugadores que han jugado contigo
  1. Alejandro Montechia
  2. Paolo Quinteros
  3. Esteban De La Fuente
  4. Chukie Robinson
  5. Jerome Meyinse
  • Rival más difícil que te tocó defender

Todos jaja!

  • La cancha más difícil

Comodoro Rivadavia

  • Tu mentor en el basket

Todos mis Entrenadores.

  • Un amigo que te dio el basket

Mi mejor amigo y hermano, Christian Viveros.

  • Tus espejos en Sol de América

Todos pero resalto la figura de «Pirota» González y Dani Izzi que eran líderes silenciosos.

  • Tu momento más feliz en una cancha de basket

Todos los días son felices pero obviamente al salir Campeón se disfruta más.

  • Una meta por conseguir

Poder ser el mejor coach que pueda ser y guiar a los jóvenes no solo en lo deportivo, sino también en lo humano.

  • Mejor Entrenador que te dirigió

Nicolás Casalánguida.

  • Un Directivo

Carlos Vallejos y Carlos Giagni

  • Opinión del Gremio de Entrenadores

Creo que está en buenas manos, por fin estamos unidos y sobre todo se busca el bien común.

EN UNA DE LAS CONSAGRACIONES, SUDAMERICANA 2012


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